Traductor

23 de febrero de 2019

Ser una Rubberdoll

Hoy quiero hacer un pequeño homenaje a todo@s que quieren ser una Rubberdoll, porque no es tan fácil.

Primero quiero explicar algunas cosas sobre mi o sobre lo que yo pienso, nunca me imaginé que alguien me podría llamar Rubberdoll, ni siquiera que alguien creyera que lo soy. Creo que soy una persona a la que le gusta vestir de cuero, látex, y demás prendas de estilo alternativo o no. También me gusta que jueguen conmigo, sobretodo mi Señor, nada más, soy el fetiche de un dominante. Partiendo de esta base considero que soy como muchas personas en el mundo del BDSM, y que no tengo ni la menor idea de qué es una Rubberdoll o Muñeca de goma, ya que para cada uno es algo totalmente diferente.


Rubberdoll
Maragda Rubberdoll

Tengo un amigo que un buen día me comentó que quería practicar para ser una muñeca de látex, era su fantasía y quería convertirla en su sueño, los sueños se pueden hacer realidad. Empezó por adquirir el vestuario, lo primero, guantes de goma fáciles de encontrar en cualquier tienda del hogar, después buscó y encontró un buen corsét que le apretaba el cuerpo y perfilaba su cintura, más tarde la máscara que no tuvo ningún problema porque actualmente existen variedad de modelos y tamaños, finalmente las medias y los zapatos. Este era su vestuario básico, ya estaba contento. 


colocando-posición
Colocando en posición

Pero para mi amigo esto sólo era el principio, él quería sentirse una muñeca. No me lo dijo, pero yo pensé en que le gustaba la sensación de estar bajo una piel de goma, ser otra persona, o en algunas ocasiones ser un muñeco inanimado, tener otra actitud y que su dominante pudiera jugar con él, quería complacer a todos los que lo desearan.

Durante muchos días y semanas y meses, continuó practicando sobre sus altos tacones la actitud que según él debía tener para conseguir su meta.


actitud
Actitud de Rubberdoll

Hasta que un buen día su ama sin decir ni una palabra lo utilizó y jugó con él, igual que mi Señor juega conmigo.

No sé bien qué es ser una rubberdoll, quizas si me lee alguien que lo sepa pueda explicarnos mejor cómo ser una Rubberdoll.

En su día ya expliqué mis sentimientos en The Doll y ahora me gustaría saber tu opinión.







16 de febrero de 2019

Sesión de fotos en látex en exteriores - Rubberdoll


Cuando se hace una sesión de fotos me pongo un poco nerviosa, son muchas las cosas que se han de tener en cuenta, hay muchos pequeños detalles que no se pueden dejar escapar.

Para una Rubberdoll que se supone que ha de hacer todo lo que su Señor planifique para ella, es difícil dejarse llevar en una situación de exposición pública, todo contribuye a que los nervios vayan en aumento en cada segundo que pasa. Es una gran satisfacción que su Señor quiera sacar a pasear a su Doll y más emocionante cuando tiene prevista una sesión de fotos con vestuario incluido.

Mi nerviosismo empieza con la elección del vestuario, ya que es en exteriores y no se dispone de lugar para cambiarse de ropa, normalmente llevo puesto el atuendo necesario, menos las máscaras, es inquietante pasear por las calles con algún transeúnte pasando por nuestro lado, por eso las máscaras no se colocan hasta el último momento, no me gustaría que nadie se asustase al verme con ellas puesta. El vestido o catsuit no es problema ponérmelo antes de salir, lo prefiero, es más cómodo y ya estoy acostumbrándome. El calzado es un poco más complicado ya que algunas de las botas son de talón alto y eso dificulta el caminar demasiado o por ciertos lugares, sobretodo si son caminos de tierra.


posando-sesión
Posando

paseo-exterior
Paseo en la montaña

paseo-montaña
Paseo en la montaña


fotografia-látex
Fotografía en látex

También puedes ver Mi lado exhibicionista.



9 de febrero de 2019

Un fetiche - Botas

Eligiendo botas
Hoy cuando regresaba de trabajar mientras estaba sentada en el metro mi imagen se vio reflejada en el cristal de la ventana que tenía delante de mí, una imagen a la que me quedé mirando fijamente mientras el tren avanzaba, era yo, vestida en forma informal, de trabajo y pensé que tenía que cambiarla nada más llegara a casa, pero no sabía cómo, ya pensaría una vez estuviera en casa.

Tacón alto
Botas nuevas
Qué sorpresa me llevé cuando llegué y mi Señor estaba en casa, me esperaba con un regalo fabuloso, dos pares de botas, es una suerte tener un Amo fetichista de la moda. Me enseñó el regalo que había traído para mí, me quedé embelesada, qué preciosidades tenía ante mi, cada par tenía 18 cm. de tacones, suficientes para solo caminar con las puntas de los pies. Me las hizo probar enseguida y yo disfruté de ellas, las miraba y las remiraba, primero me probé unas y después las otras, pero.... no podía ser tan bonito todo.
Castigo

Claro que no podía ser tan bonito todo lo que estaba pasando, pues cogió unos grilletes y me dijo que lo que estaba pensando no sería posible, esas botas no eran para mí, me quedé helada, cómo me podía decir eso si eran perfecta y me calzaban como un guante. El regalo era para él, un amo Fetichista tenía que tener sus caprichos y el día de hoy su deseo era que caminara delante de él con las botas nuevas puestas para que pudiera observar cómo me quedaban, cómo se deslizaban sobre el suelo enfundadas en mis piernas, y se puso a observar cada paso que daba. Fui obligada a dar vueltas por la habitación, primero con unas y más tarde con otras, me hizo sentar, levantarme, posar para él. No sé cuanto tiempo estuve dándole el placer de admirar mis pies calzados, pero lo que sí sé es mi agotamiento al no dejarme parar ni un segundo. 

Finalmente, cuando se cansó me hizo sentar en una silla y se puso a acariciar mis pies adornados con unas de las botas. Sus manos fueron de arriba a abajo sobre ellas, hasta que en un momento que no recuerdo esas manos suyas tocaron mi entrepierna, mi piel sentía su calor, no se pararon ahí, siguieron su camino por todo mi cuerpo que deseaba que me llenara de placer, sus dedos acariciaron mi vulva, quería llevarme al orgasmo, y no le decepcioné, entré en éxtasis explotando y llegué hasta el límite.


Fetichismo
 Un fetiche


Espero que te hayan gustado estas botas, si quieres ver más zapatos puedes ver en Cuestión de moda o fetichismo: Los zapatos

Deja un comentario explicando cuál es tu fetiche preferido.


2 de febrero de 2019

Sentirse mascota - feel pet

I feel like a pet

Lo primero de todo quiero disculparme por la calidad de las fotos, las hice yo misma con mi móvil antiguo y la calidad era mala, aunque creo que con ellas os hacéis una idea del post de hoy. Me gustaría poder explicar que es  para mi una faceta del BDSM que me gusta.

En ocasiones y siempre que mi amo me lo permite una de las mejores sensaciones para mí es convertirme en una mascota, es como dejar libre otra personalidad, es un sentimiento de ser otro ser de la naturaleza, bueno... esto último ha sonado un poco trascendental, quizás no sea tan grande el sentido de ser parte de la naturaleza, pero algo de ello si que es cierto. 

También tengo la sensación de pertenencia, soy la mascota de mi amo y me he comportar y actuar como su animalito preferido y esa sensación es de sumisión hacia mi Señor, aunque yo soy muy rebelde y me gusta hacer en cada momento lo que mis sentidos perciben que es más agradable, está el hecho de descubrir qué es lo que mi amo quiere y desea que yo haga. 

He de decir que el juego de BDSM que realizamos mi amo y yo cuando me convierto en su mascota es de tipo sensual, de agasajar los sentidos más primitivos. Me gusta acariciar y ser acariciada y lo mejor es ser una gata, ¿Qué hacen las gatas?,  jugar, ronronear, acariciar, ser ellas mismas, y todo esto lo utilizo para dar placer a mi amo. Juego a darle placer, restregar me por su piel y que sienta mi calor, juego a obedecer sus órdenes y ponerme panza arriba, a beber de mi cuenco, y a hacer todo lo que hace una gata. 

Mi amo dependiendo de su criterio me puede tener sin nada de ropa como si fuera una gata salvaje o vestir de mascota, con máscara, en mi caso de gata, con ropa de paseo conmigo la que llevo en las fotos, también me suele poner el collar para poder entrenarme mejor, él sabe que a mi llevar collar es una de las cosas a las que más me resisto, pero es parte del juego. 

Espero haber explicado un poquito mis sensaciones de sentirme mascota.

¿Tienes tú preferencias por ser mascota? ¿Qué mascota te gusta ser? o prefieres ser amo y tener mascota, quizás estos dos roles no sean lo tuyo, pero quizás te suene divertido. 

Déjame un comentario en este post y dí que mascota prefieres ser. 

Un lamido de gata y hasta la próxima.

Yo como mascota - Maragda
También podéis ver mi post sobre mascotas Pet Play